jueves, 7 de enero de 2010

Dudas

Dudas

La vida es duda,
al vivir se duda,
sólo un muerto no duda.

Duda el santo y el pecador,
el filósofo y el contador,
el asesino y el suicida.

Y yo dudo (mucho).

Dudo del que afirma sin dudar,
del que duda sin afirmar,
de las palabras que buscan convencer,
del que dice todo saber,

de que a alguien le guste de verdad la coca light,
de mucha sonrisa cordial,
del que no llora jamás,
de que haya sido penal,

de la versión oficial,
del cuento de nunca acabar,
de que los buenos vayan a ganar,
de que el mundo no vaya a explotar,

del costado positivo del dolor,
de haber hecho las cosas bien,
de que lo que hago esté mal,
de que alguna vez vaya a cambiar,
de la locura y la normalidad,

de Adán, el jardín y la manzana,
de las caras maquilladas y de las bien afeitadas,
de los tipos con gorra y uniforme azul,
del juez, de su peluca y de la ley,

de la inocencia de caperucita,
de la culpa iraquí y vietnamita,
de que mi Independiente vuelva a ser lo que fue,

de que el reloj marque un tiempo fatal,
de la oferta demasiado buena,
de las responsabilidades en cadena,
del dos, del diez, del bochazo y del diploma,

Dudo que haya consuelo para mi locura,
que nos volvamos a encontrar,
que alguna noche te pueda olvidar.

Dudo de lo poquito que sé,
de mil cosas y de eso también...


F.I.S.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Lobo Extraviado

Lobo Extraviado

Quizá una noche se opaque tu estrella,
quizá no haya sol que diga hasta acá,
ni erguidos faroles que indiquen la huella,
ni risas, ni acordes, silencio y frío de hospital.

Esa noche la muerte cruzará las calles
de nuestra ya sepultada ciudad.
¡No grites, no reces, no hables, no calles!
Mira esa boca pálida que jura eterna fidelidad.

Y cerrarán los bares, enjaularán toboganes.
Un cartel en su puerta dirá: "(ya) no hay lugar".
Tan lejos de tu cueva, con hambre y sin planes,
lobito extraviado, sólo queda jugar.

Le toca a la luna, no muestra sus cartas,
pero ves en sus ojos el póker triunfal.
Allá, a media cuadra, se relame la parca,
sos la gota de tinta del punto final.

F.I.S.
A Harry Haller

sábado, 3 de octubre de 2009

México

El caso es que, bueno, México es todo un disparate maravilloso
y es normal que uno se enamore de esa ciudad casi a primera vista.
Son muchas cosas.
El caso es que me marcó mucho ¡qué diablos!
Ismael Serrano, introducción a Plaza Garibaldi



México

Primer paso de mis ansias de viajero,
primeros aleteos hacia lo que vendrá.
Primer pasaporte, primeros sellos,
por primera vez tan lejos, con un mundo por andar.

Cielo de humo y lluvia de julio,
infalible y puntual.
Frenar un segundo en la Alameda Central.
Subir al sol en Teotihuacán.
El Zócalo,
Diego Rivera y su arte extra large.
La estación Balderas para mi rock yugular.
Tlatelolco desierto.
Volver a vivir aquel mundial.
Imposible enchilada.
Frenética y fascinante ciudad.

Tu nombre, Acapulco, siempre cautivará,
guarda su magia en alguna vocal,
tu bahía de noche hace olvidar
tormentas tropicales y todo lo demás.

Puro Mazunte, de verde y perfecto mar,
tan playa, tan selva,
tan hamaca que mece un tiempo
sin cifras,
de paz.

Territorio zapatista y de turismo universal,
bellísima Chiapas, indígena y multicultural.
En San Cristóbal de las Casas, qué lindo es vagar,
cerros que uno quisiera nunca tener que bajar.

Piedra humana en la cuna del jaguar,
pasado de imperio en el ahora,
que te zamarrea,
sacude tu moderna cabeza,
cuando pisas el húmedo claro
en el que una mañana floreció Palenque.

Cerquita existe un lugar

que se llama Misol Há.


No sé si volví a ver lunas que brillaran como en la Riviera Maya,
ni ojos como aquéllos, que iluminaban Cancún desde Tijuana.

F.I.S.



Cañón del Sumidero, Chiapas.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Con vos

Con vos

Cuando el rey haya caído,
y la mejor carta esté echada,
cuando el muro sea roído,
y el lobo dirija la majada.

Cuando las nubes lloren su rabia,
y la carne sucumba ante el dolor,
cuando el bosque se quede sin savia,
y el ciego no imagine el color.

Quiero tenerte a mi lado,
a donde sea que vaya,
serás el buque añorado
que me devolverá a la playa.

Cuando un salto murguero quiebre el paso marcial,
y la vieja muerte sea burlada,
cuando las cicatrices sean de lapiz labial,
y compartan deseos mi genio y tu hada.

Al instalarse en mi casa la dicha,
quiero que estés junto a mí,
para mezclar nuestras fichas
y jugar a ser feliz.


F.I.S.

jueves, 30 de julio de 2009

Vuelo al sol


Atardecer de abril en Pacific Beach, playa de San Diego, California (el botón de la máquina de fotos lo apretó el dedo índice de mi amigo Pepón -gracias Peponis- y el pedacito de cabeza que casi casi arruina el super cielo me parece que es mío).

martes, 30 de junio de 2009

Tics de la revolución (Honores perdidos)

Tics de la revolución
(Honores perdidos)

El puma americano y el negro león
han devorado al cruel domador
de circos imperiales, de látigo fácil;
se escucha el rugido de la revolución.

Cae el ejército de su majestad,
se hunde la flota de la armada real,
los más caros mercenarios no pueden frenar
la fuerza incontenible de la libertad.

¿Imaginarán los próceres lo que quedó
de aquelllas hazañas, de su patriota abnegación?
¿Lo sabrá la sangre anónima que,
generosa, el suelo pampeano regó,
la que se hizo río de montaña, de la que el ombú bebió,
la que bendijo sierras, valles y hechizadas quebradas
de un norte que el progreso olvidó?

Espero que no.

Yo… no voy a contarles,
sería arruinar su eterno sueño,
más horrible que matarlos de nuevo;
pienso en sus caras y me quiebro;
mejor que hasta nuevos vientos, a sus oídos llegue silencio
y sellen sus párpados el polvo o el mármol.

Sería afrenta menor mearles el cajón
que hacerles ver su escudo, bandera y nación,
así pisoteados en el barro peor,
ahogándose en este infecto pantano de corrupción.

F.I.S

viernes, 3 de abril de 2009

Bon voyage

Viajar por viajar
(jugar por jugar)

Viajar no para llegar sino por viajar, para llegar lo más tarde posible, para no llegar posiblemente nunca.

Viajar sintiéndose siempre, a un tiempo, en lo desconocido y en casa, pero a sabiendas de que no se tiene, no se posee una casa. Quien viaja es siempre un callejeador, un extranjero, un huésped; duerme en habitaciones que antes y después de él albergarán a desconocidos, no posee la almohada en la que apoya la cabeza ni el techo que lo resguarda. Y así comprende que nunca se puede poseer verdaderamente una casa, un espacio recortado en el infinito del universo, sino tan sólo detenerse en ella, por una noche o durante toda la vida, con respeto y gratitud. No por azar el viaje es ante todo un regreso y nos enseña a habitar más libre y poéticamente nuestra propia casa.

Claudio Magris, El infinito Viajar




Liniers, Conejo de Viaje

And go, take that California trip.... SÍ SÍ SÍ SÍ !